Entre procesiones, representaciones bíblicas y un profundo ambiente de fe, Cholula vivió intensamente la tradición de la bendición de palmas, marcando el inicio de la Semana Santa.
En San Pedro y San Andrés Cholula, esta celebración se mantiene viva como una de las más importantes. En el Convento de San Gabriel, cientos de feligreses se congregaron para participar en las ceremonias religiosas, no sin antes adquirir sus palmas, elaboradas por cerca de 30 artesanos que se instalaron en los alrededores.
Con precios que iban de los 10 a los 100 pesos, las palmas eran compradas y bendecidas casi de inmediato, en un acto que combina tradición, comercio y devoción.

Por su parte, en San Andrés Cholula, Santa María Tonantzintla fue uno de los puntos donde se vivió con mayor fervor esta fecha, dando además inicio a la preparación de la representación de la Pasión y Muerte de Jesús.
Así, entre color, fe y tradición, Cholula reafirma una vez más su identidad religiosa en una de las celebraciones más significativas del año.











