Por: Oscar Ramírez Coatl

En el corazón de San Andrés Cholula se encuentra San Rafael Comac, una comunidad cuya historia está marcada por la alfarería, la agricultura, la fe religiosa y la lucha por la tierra. Su identidad no solamente se conserva en sus festividades, sino también en los documentos que permiten reconstruir parte de su pasado.

Un nombre ligado al barro

El nombre de Comac tiene una relación directa con el vocablo náhuatl comalli, que significa comal. La interpretación tradicional de su nombre es «lugar de comales», una referencia vinculada con la elaboración de utensilios de barro.

De acuerdo con referencias históricas municipales, durante generaciones algunos habitantes se dedicaron a la alfarería, fabricando comales, ollas y jarros con arcilla de la región.

Esta actividad constituyó una expresión de los conocimientos artesanales de la comunidad.Con el paso del tiempo, la agricultura y la elaboración de pan adquirieron relevancia en la economía local, manteniendo a los oficios tradicionales como parte de su identidad.

De pueblo histórico a junta auxiliar

San Rafael Comac forma parte de la historia territorial de San Andrés Cholula. El Plan Municipal de Desarrollo 2019-2021 registra que, en la división territorial de Puebla de 1897, San Rafael Comac figuraba entre los seis pueblos que integraban el municipio, junto con San Francisco Acatepec, San Luis Tehuiloyocan, San Antonio Cacalotepec, San Bernardino Tlaxcalancingo y Santa María Tonantzintla.

Este dato permite establecer que, para finales del siglo XIX, Comac ya era reconocido como pueblo dentro de la organización territorial municipal.

Sobre su fundación exacta, la memoria oral de la comunidad sostiene que anteriormente fue un barrio de San Andrés Cholula y que posteriormente se consolidó como pueblo. Sin embargo, la fecha precisa de ese proceso requiere documentación adicional para establecerse con certeza.

La lucha agraria de principios del siglo XX

Uno de los episodios mejor documentados de su historia ocurrió durante el reparto agrario posterior a la Revolución Mexicana.

El 23 de diciembre de 1915, los habitantes de San Rafael Comac solicitaron la dotación de tierras ejidales. La petición formó parte de los conflictos agrarios que transformaron la propiedad de la tierra en la región de Cholula.

El 15 de julio de 1921, el presidente de la República, Álvaro Obregón, emitió la resolución que concedió al pueblo 108 hectáreas provenientes del Rancho Actipan. La posesión definitiva del ejido se otorgó el 4 de julio de 1923.

El proceso no fue únicamente un trámite administrativo: representó un momento importante para las familias que dependían del campo. La tierra constituía un medio de subsistencia y una base para la organización económica de la comunidad.

Estos antecedentes permiten comprender por qué la memoria agraria ocupa un lugar relevante en la historia de Comac y por qué la relación entre territorio y comunidad continúa siendo un tema de interés.

San Rafael Arcángel, centro de la vida comunitaria

La religión también ha desempeñado un papel importante en la identidad de San Rafael Comac. Su templo dedicado a San Rafael Arcángel constituye uno de los referentes arquitectónicos y sociales de la población.

El catálogo de monumentos de la Secretaría de Cultura federal identifica el inmueble de San Rafael Arcángel en esta localidad de San Andrés Cholula. Las referencias municipales sitúan la construcción de la iglesia histórica en el siglo XVIII.

Cada 24 de octubre, la comunidad celebra a su santo patrono. La festividad reúne actividades religiosas y encuentros familiares que contribuyen a conservar las costumbres transmitidas entre generaciones.

La plaza y los espacios cercanos al templo forman parte de los lugares donde se desarrollan celebraciones y reuniones colectivas, reforzando la relación entre patrimonio religioso y vida pública.

La panadería, una tradición que permanece

En la actualidad, una de las expresiones más visibles de San Rafael Comac es su producción de pan.

La Feria de la Rosca constituye una plataforma para mostrar el trabajo de los panaderos y fortalecer la economía local. La Secretaría de Desarrollo Turístico de Puebla presentó en diciembre de 2025 la octava edición de esta feria, programada del 4 al 6 de enero de 2026.

El anuncio oficial destacó la participación prevista de 20 expositores, una afluencia aproximada de 10 mil visitantes y una derrama económica estimada en dos millones de pesos. Estas cifras correspondían a las previsiones para aquella edición, no a resultados finales confirmados.

La actividad panadera demuestra que las tradiciones pueden conservar su valor cultural y, al mismo tiempo, convertirse en una fuente de ingresos y una oportunidad de proyección turística para la comunidad.

Preservar la memoria y el territorio

La historia de San Rafael Comac permite reconocer la importancia de documentar el pasado de las comunidades que integran San Andrés Cholula.

Los registros agrarios, la división territorial del siglo XIX, la tradición alfarera, el templo histórico y la producción de pan ofrecen elementos concretos para comprender su evolución.

Al mismo tiempo, las nuevas generaciones tienen el reto de conservar los conocimientos y testimonios que no siempre aparecen en los archivos oficiales. Las fotografías antiguas, los documentos familiares y las entrevistas con habitantes de mayor edad pueden contribuir a reconstruir los capítulos que todavía permanecen sin una fecha o explicación definitiva.

San Rafael Comac tiene una historia que merece ser investigada con rigor y difundida con orgullo. Conocerla significa reconocer el trabajo de quienes cultivaron la tierra, elaboraron piezas de barro, levantaron sus espacios religiosos y mantuvieron vivas sus tradiciones.

La memoria de un pueblo no se construye solamente con relatos: también se fortalece cuando sus testimonios se investigan, sus documentos se conservan y su historia se transmite a las nuevas generaciones.

Porque comprender el pasado de San Rafael Comac es una manera de reconocer su lugar en la historia de San Andrés Cholula y el valor de su identidad comunitaria.